Blaise Pascal solía decir que todos los problemas del hombre se debían a no saber quedarse quieto y solo dentro de una habitación. Robert Greene va mas allá, y en sus ensayos explica como esto incluso podría deberse a un miedo inherente al ser humano, un miedo a quedarse solo, y en silencio, un miedo quizás a aburrirse pero, también y mas importante, el miedo a ver dentro de si mismo. Por que cuando nos quedamos solos quietos y en silencio dentro de una habitación, no nos queda mas remedio que mirar adentro de nosotros mismos. Y ese es quizás uno de los lugares mas tenebrosos de mirar para cualquier persona.
Y yo quiero compartirles en esta ocasión algunas ideas que si bien no me dan miedo si me causan cierta inquietud y ambas emociones van muy de la mano. No podría asegurarlo, pero quizás la inquietud puede ser mas terrible que el miedo mismo, por que la inquietud a diferencia del miedo, puedes sufrirla durante toda la vida y ni siquiera darte cuenta.
Dicen que actualmente vivimos en una sociedad del conocimiento, y de cierta manera es verdad. Hoy mas que en ningún otro momento de la historia tenemos a nuestro alcance herramientas con las que muy pocas personas del pasado se hubieran atrevido siquiera a soñar. Con el Internet hemos formado un archivo mundial de conocimiento al cual podemos accesar desde terminales que caben en la palma de nuestra mano.
Pero ante la rapidez con la que se han suscitado todas estas maravillas nos hemos olvidado de una cosa: de nuestra capacidad para acceder, encontrar, consumir, reflexionar e interiorizar, ese conocimiento. Para después almacenar, administrar, difundir y generar nuevo conocimiento propio.
La visión actual del mundo, una visión que es compartida por la mayoría de la población del planeta, da por entendido y obvio que las nuevas herramientas para acceder a la información nos van a convertir en personas más informadas, mas cultas, con más y mejores opiniones propias y por lo tanto mas independientes.
La pregunta que en este punto se hacen muchos críticos de esta teoría es: “¿Realmente ahora tenemos mas conocimiento que antes?” Esto podría parecer una pregunta necia, es obvio que hoy tenemos mas conocimiento que antes, ahora tenemos aviones, tenemos computadoras y vehículos espaciales que actualmente ya están mas allá de los limites de nuestro sistema solar. Definitivamente hemos avanzado mucho como sociedad.
Y llegados a este punto surge la pregunta ¿Existe realmente el conocimiento en si mismo? Es decir, un conocimiento como ente independiente? O bien, tan solo existen mentes que albergan ese conocimiento?
Si lo correcto es la primera opción, entonces no tenemos ningún problema, pues en efecto actualmente tenemos mas capacidad para guardar información que en ningún otro momento histórico. Pero si lo correcto es la segunda opción, y se necesitan de cerebros albergando conocimiento, para que este pueda existir, entonces tendríamos que hacernos la pregunta, No de “cuanto conocimiento poseemos” si no “cuantas personas en la sociedad, entienden y son capaces de manejar ese conocimiento”.
Dicho de otra manera, una biblioteca repleta de libros guarda en su interior conocimiento, pero no es conocimiento. Solo los datos asimilados y residentes adentro de un cerebro, pueden ser llamados conocimiento…
¿Eso inquieta un poco no? Visto desde este punto de vista, seremos realmente una sociedad del conocimiento?
Algunos pensadores sobre las nuevas tecnologías creen que los adelantos tecnológicos que actualmente articulan nuestra vida, al mismo tiempo nos están alejando cada vez mas del conocimiento, por lo menos de un conocimiento profundo y sistematizado. Actualmente la oferta de información es inabarcable, prácticamente infinita y al mismo tiempo es superficial y en muchos casos efímera, sin ninguna importancia, información que solo usamos para pasar el rato, sin pensar demasiado.
Radio, televisión, cine, e incluso Internet están cada vez mas llenos de información irrelevante, información que no nos servirá de nada y que en muchos casos ni siquiera recordaremos 5 minutos después de haberla recibido.
Producimos, procesamos, y almacenamos datos en volúmenes exponenciales. La información sobre cualquier asunto en cualquier momento se acumula a una velocidad muy rápida a nuestro alrededor. Y esto debemos multiplicarlo por millones y millones de personas que aportan constantemente, día a día, y minuto a minuto, fotografías, imágenes, chistes, tweets, artículos, tutoriales, vlogs. Desde lo mas simple, hasta complejos tratados sobre la mente humana, todo esto esta albergado ya en Internet y cada día se le suman mas y mas cosas.
En segundos podemos saber que temperatura esta haciendo en este preciso instante en el extremo opuesto del planeta, o bien podemos ver en segundos, ya no la letra de una canción que acabamos de escuchar en la calle, si no que podemos descargar la canción, enterarnos del nombre del artista y descargar su discográfica completa.
Esta situación contrario a lo que les decía al principio de este video, lejos del ideal popular de convertirnos en personas mas informadas, mejor preparadas y mas independientes, gracias a tener una visión mejor conformada del mundo, nos hace ver las cosas de una manera mucho mas caótica, inconexa y falta de sentido. Para las personas del pasado el mundo era su mundo, el lugar donde vivían, su vida propia. Para las personas de la actualidad nuestro mundo es cualquier parte del planeta, cualquier persona del planeta y podemos ver los mundos de muchas personas al mismo tiempo, aunque seguramente Mc Luhan no se refería a esto cuando hablaba de la aldea global.
Pero dejando de la do el ámbito social y regresando al conocimiento. El manejo de la información siempre ha sido un problema para el ser humano. Ya desde la invención de la imprenta se pudieron formar bibliotecas en muchas partes del mundo. Una simple biblioteca de barrio o una pequeña librería ya contiene seguramente mas volúmenes de los que uno podría leer aunque dedicase toda su vida. Y a esto viene a sumarse la intoxicación por información que sufrimos actualmente gracias a Internet.
Cada vez es mas difícil identificar lo realmente importante de entre el ruido, separar el trigo de la paja, el fondo de la forma, lo necesario de lo intrascendente. Y ante la acumulación inmanejable de datos intrascendentes comprendemos poco a poco que nos seria muy difícil, cuando no imposible, disponer de una visión amplia y equilibrada de la situación real. Se nos presentan tantos aspectos tan diversos, y en muchos casos reciclados, llenos de lugares comunes e ideas preconcebidas, sobre temas tan distintos y en apariencia tan lejanos e inconexos que algunos individuos ya empiezan a reaccionar en una actitud de rechazo al conocimiento.
Ya sea por desmotivación, por cansancio, por falta de resistencia o por simple desconocimiento, se presenta en la mayor parte de la sociedad una tendencia aceptar de manera inmediata y sin ninguna actitud critica las visiones simplistas, estereotipadas y cómodas que se nos ofrecen en los medios masivos de comunicación. Cuyos productos están diseñados minuciosamente para no representar ningún reto, o desarrollo para la masa.
Y esos son ambos lados de la moneda. Son los caminos divergentes hacia los cuales parecemos enfrentarnos, por un lado el aburrimiento y el simplismo de productos estandarizados, que le vienen bien a cualquiera, y por el otro la acumulación sin sentido de datos a los que nosotros debemos de darles sentido pero en cantidades tan grandes que dicha empresa se nos presenta imposible.
La sensación de saber que todo el conocimiento esta enfrente de ti, y que acceder a el incluso te seria mas fácil que el extender una mano. Pero al mismo tiempo saber que es algo tan grande que, aunque utilizaras toda tu vida, solamente alcanzarías a mojarte los pies en el océano del conocimiento. Solo lo puedes ver pero jamás lo podrás tener. No se a ustedes, pero eso a mi me parece muy inquietante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario